El pasado da pistas sobre qué regiones pueden ser las más afectadas por los cambios climáticos

La identificación de lugares prioritarios para la concreción de determinadas acciones constituye un reto importante en el marco de proyectos de conservación de la biodiversidad. Una alternativa que ha puesto en práctica un grupo de científicos consiste en mirar hacia el pasado en busca de entender cuáles fueron las condiciones climáticas de las regiones en análisis en la actualidad.

“Las zonas que menos sufrieran con los cambios climáticos durante los últimos 21.000 años son aquéllas en donde ocurrieron menos extinciones locales. Por eso esas regiones poseen una mayor riqueza de especies y, por consiguiente, una mayor diversidad genética entre las especies, es decir, una mayor variabilidad de los genes dentro de una misma población”, dijo el biólogo Thadeu Sobral-Souza, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la localidad Rio Claro, en Brasil.

Cuanto mayor es la diversidad genética de una población, mayores son sus probabilidades de supervivencia a los cambios ambientales. Sobral-Souza es uno de los autores de un trabajo que apunta a desarrollar una metodología cuyo objetivo consiste en identificar en la Amazonia y en el Bosque Atlántico cuáles son las regiones climáticamente estables y los blancos prioritarios de las estrategias de conservación. Esta investigación apunta también a verificar qué unidades de conservación se encuentran dentro de áreas climáticamente estables.

Resultados de este trabajo salieron publicados en la revista Acta Oecologica. El estudio cuenta con el apoyo de la Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo – FAPESP, en el marco de un proyecto coordinado por el profesor Milton Cezar Ribeiro, del Departamento de Ecología de la Unesp.

A los efectos de establecer cuáles son las áreas climáticamente más estables, fue necesario estimar cómo era la distribución de ambas regiones selváticas en el pasado, particularmente antes de la destrucción de la mayor parte del Bosque Atlántico. Para ello los investigadores aplicaron la técnica de modelado de nichos ecológicos como medio de inferir la distribución presente y la distribución en el pasado de la Amazonia y del Bosque Atlántico.

Nuevas tecnologías han favorecido el desarrollo de enfoques metodológicos que permiten generar información útil con base en datos incompletos. Éste es el caso del modelado de los nichos ecológicos de las especies. Ya sean animales o plantas, las especies obedecen a reglas ecológicas que determinan su distribución geográfica.

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